Uncategorized
-
Carta al monstruo que obedece
No te asustes. No vengo a condenarte, ni a ti ni a tu uniforme invisible, ni a tus carpetas llenas de papeles, ni a tus comités de ética. Vengo a mirarte de frente, monstruo amable, funcionario puntual, criatura de horario fijo y conciencia limpia. ¿Te fijaste en el niño del vídeo? Está solo, ¿lo has…